La crecida del río Paraná genera preocupación entre los prestadores turísticos de Ramallo, que registran reservas cercanas al 10% cuando a esta altura del año suelen ubicarse entre el 35% y el 40%, mientras el Municipio levanta terraplenes preventivos en la costanera.
Emanuel Berdullas, vicepresidente de la Cámara de Turismo de Ramallo, explicó según informaron medios locales que difundió un video en redes sociales para mostrar las condiciones actuales de la zona y evitar que la incertidumbre termine afectando la actividad. El dirigente indicó que los próximos 12 a 15 días serán clave para seguir el avance de la creciente que baja desde Corrientes y que trabajan junto a Defensa Civil en el monitoreo del río.
Si bien las consultas de potenciales visitantes se mantienen, la falta de certezas sobre la evolución del agua demora las confirmaciones. En paralelo, el Municipio realiza trabajos preventivos en el paseo costero Viva el Río Leandro Mansilla, donde maquinaria pesada construye terraplenes de tierra para contener un eventual avance de las aguas.
Según datos de Prefectura Naval, al mediodía del 20 de octubre el Paraná marcaba 2,23 metros en Ramallo, cuatro centímetros menos que el día anterior, por debajo del nivel de alerta (3,50 metros) y del de evacuación (4 metros). Sin embargo, en Rosario y San Nicolás la tendencia era ascendente, por lo que la situación sigue bajo seguimiento.
A la incertidumbre por el río se suma un contexto difícil para el sector: Berdullas calificó como muy malo el desempeño de septiembre en comparación con el mismo mes de 2025 y apuntó contra el peso de las tarifas eléctricas en los complejos turísticos. Como respuesta, propuso reforzar la promoción del destino y coordinar acciones entre el sector, el Municipio y el comercio, con alternativas como el Pass Day y el Family Plan, pensadas para atraer visitantes de localidades cercanas sin necesidad de pernoctar.




